El inicio de las Finales de la NBA no defraudó a nadie. En un partido lleno de tensión, los New York Knicks lograron llevarse el primer asalto tras vencer 105-95 a los San Antonio Spurs en su propia casa. El equipo de la Gran Manzana supo aguantar la presión en los momentos más complicados de la noche y terminó cerrando el juego con una racha espectacular de 11 puntos consecutivos sin respuesta, silenciando por completo el Frost Bank Center de Texas.
No fue un camino fácil para Nueva York, que llegó a estar abajo por 14 puntos en la segunda mitad. Sin embargo, la calma y el liderazgo de Jalen Brunson volvieron a ser la clave del éxito. A pesar de un pequeño susto por un golpe en la rodilla al inicio del encuentro, Brunson regresó a la cancha para convertirse en el héroe de la noche, anotando 30 puntos, incluidos 13 en el último cuarto y un triple clave a falta de dos minutos que puso a los Knicks al frente de manera definitiva.
Por el lado de San Antonio, la juventud de su plantilla mostró destellos brillantes pero también pagó la novatada de la inexperiencia. Aunque Victor Wembanyama firmó una buena tarjeta con 26 puntos y 12 rebotes en su debut absoluto en unas Finales, sufrió bastante con la puntería al registrar un incómodo 6 de 21 en tiros de campo. Los Spurs dominaron la primera parte gracias al empuje del novato Dylan Harper, pero se quedaron sin gasolina en el tramo final ante la asfixiante defensa neoyorquina.
Con este triunfo, los Knicks no solo rompen una racha histórica de los Spurs, que jamás habían perdido un primer juego de las Finales, sino que además dan un golpe sobre la mesa al robar la ventaja de campo. Karl-Anthony Towns también aportó lo suyo con un sólido doble-doble de 18 puntos y 12 rebotes para mantener con vida la racha de 12 victorias consecutivas del equipo en estos playoffs. La batalla apenas comienza y el Juego 2 promete ser igual de intenso este viernes.