Cristiano Ronaldo encontró el oasis en el desierto. En Arabia Saudí, el portugués se sintió en casa. Daban igual los miles de kilómetros que le separaban de Europa. Era una final… y ése es territorio CR7. El portugués sumaba 18 goles en finales con Manchester United y Real Madrid dándoles a sus equipos Champions, Copas, FA Cups, Mundiales de Clubes… Una marca que engordó en Jeddah otorgándole a la Juventus la Supercopa de Italia ante el Milan. Su gol desniveló el encuentro (1-0). El primer título de ‘bianconero’ y el vigésimo sexto con clubes de su carrera tuvo su sello. Como siempre.

El Milan, con Higuaín en el banquillo y Suso sancionado, compitió con la Juventus. Un mundo les separa en la Serie A, pero a un partido son incómodos. No hubo apenas ocasiones en el primer tiempo. Douglas Costa y Cancelo mandaron al limbo sus opciones.

Todo sucedió en el segundo acto. Cutrone se topó con el larguero en la mejor opción ‘rossonera’. Pero faltaba la diana de Cristiano. En su trigésima final de su carrera entre clubes y selección, Ronaldo no falló. Lo había intentado de tijera, de lejos, de zambombazo… hasta que hizo diana. Pjanic puso el balón medido y CR7, solo, cabeceó a la red el 1-0. Estaba en una posición tan ajustada que el VAR la analizó. Estaba en línea. Ya son 19 goles en finales. La Juve ya tenía el premio.

El Milan apretó a pesar de la expulsión de Kessié por un pisotón a Bentancur. El VAR le mandó a la ducha. Los ‘rossoneri’ atacaron y pidieron un penalti de Can a Bakayoko. Ni el árbitro ni el videoarbitraje lo estimaron. Higuaín entró en el epílogo en busca de una igualada que no llegó. No culminó su venganza. Cristiano fue suficiente. Reinó en el desierto. La Juve ya tiene ocho Supercopas, una más que el Milan. No le quitan su corona.

Vía: Diario Marca