A tres días del pitazo inicial del Mundial 2026, uno de los árbitros más respetados de África quedó varado en Turquía sin poder cumplir su sueño. Omar Abdulkadir Artan, silbante somalí de 34 años y mejor árbitro del continente africano según la CAF en 2025, vio denegada este lunes su entrada a Estados Unidos en el aeropuerto de Miami, pese a contar con visa en regla y pasaporte diplomático.
Las autoridades migratorias estadounidenses lo deportaron a Turquía, donde aguarda su destino sin que la FIFA haya emitido hasta el momento una resolución oficial sobre su caso. Artan no era un árbitro más en la lista de 52 colegiados designados por la FIFA para el torneo. Su convocatoria representaba un hito histórico: habría sido el primer somalí en dirigir un partido en una fase final de Copa del Mundo. Con gafete FIFA desde 2018, el colegiado nacido en Mogadiscio ha escalado posiciones a ritmo sostenido en el arbitraje continental, acumulando partidos en la Liga de Campeones de la CAF y en las eliminatorias mundialistas africanas. En 2024, hizo historia al convertirse en el primer somalí en arbitrar un duelo de la Copa Africana de Naciones (AFCON), dirigiendo el partido entre Túnez y Namibia.
La FIFA, que reconoció a Artan como el mejor árbitro africano del año en 2025, intentó intervenir diplomáticamente para revertir la situación, pero la resolución migratoria se mantuvo firme. El organismo rector del fútbol mundial no ha emitido hasta el cierre de esta edición un comunicado oficial detallado sobre posibles reemplazos o medidas concretas. La situación, señalan medios especializados, reactiva el debate sobre el acuerdo de libre visado que la FIFA exige habitualmente a los países anfitriones para garantizar el acceso de todos los participantes al torneo.
Omar Abdulkadir Artan sigue en Turquía. Mantiene, según reportes, la esperanza de que una solución de último momento le permita incorporarse al torneo antes de que concluya la fase de grupos. Pero el tiempo se agota y el Mundial arranca en 72 horas.
Por: Yassir Hassan