La revelación de la nómina de Países Bajos para el Mundial de 2026 ha sacudido los cimientos de la ‘Oranje’, no tanto por las sorpresas que ingresan en la lista de Ronald Koeman, sino por el vacío que dejan dos de sus figuras defensivas más cotizadas.
El central Matthijs de Ligt y el carrilero Jeremie Frimpong se han quedado fuera de la cita mundialista en Norteamérica. El primero ha sucumbido a un calvario en la espalda que lo obligó a pasar por el quirófano tras seis meses de lucha estéril, mientras que el segundo ha sido descartado por el seleccionador ante las dudas crónicas sobre su estado físico, cerrándole las puertas de su segundo Mundial. Ambos futbolistas, llamados a ser pilares indiscutibles en la zaga neerlandesa, verán el torneo desde casa.
El 30 de noviembre, en un duelo liguero contra el Crystal Palace, sintió un pinchazo en la espalda que congeló su temporada. Lo que inicialmente se diagnosticó como una molestia menor para un partido, terminó convirtiéndose en un misterio médico de seis meses de inactividad.
A pesar de su cartel de carrilero punzante y su desborde eléctrico, Frimpong ha arrastrado una temporada de debut sumamente irregular en Inglaterra, lastrado por las lesiones musculares, especialmente en el isquiotibial. Koeman, un técnico que prioriza la fiabilidad colectiva sobre las individualidades a medio gas, fue tajante en rueda de prensa al explicar su descarte: la fragilidad física del jugador le preocupa enormemente.
De esta manera, la ‘Oranje’ se ve obligada a rediseñar su retaguardia para el debut mundialista del próximo 14 de junio frente a Japón.