Lionel Messi cerró este martes una de las etapas más importantes de su carrera con la selección de Argentina, disputando su último partido internacional en el Estadio Monumental.
Argentina venció 3-0 a Benín en una noche marcada por los homenajes, los aplausos y la emoción de ver por última vez a Messi defendiendo la camiseta número 10. Desde el calentamiento, el público acompañó al rosarino y, al minuto 10, el estadio volvió a rendirse ante su capitán.
En el partido, la Albiceleste encontró los goles en el segundo tiempo. Al minuto 46, Messi asistió a Nicolás Otamendi para abrir el marcador. Luego, Nicolás Paz amplió la ventaja al 61’, nuevamente con asistencia del ‘10’.
La noche tuvo su momento más esperado al 71’, cuando Messi convirtió de penal para poner el 3-0 y desatar la celebración en el Monumental. Incluso tuvo otra oportunidad para marcar, pero su remate terminó estrellándose en el poste.
Al finalizar el encuentro, Messi compartió abrazos con sus compañeros y también con los jugadores de Benín, mientras las lágrimas aparecían en una jornada que puso punto final a más de dos décadas con la selección.
Durante sus palabras de despedida, Messi recordó a su padre, Jorge Messi, y habló del orgullo que significó representar a Argentina. El capitán destacó la unión del grupo y aseguró que nunca dejó de luchar ni de dar el máximo, incluso en los momentos más difíciles.
“Estoy hablando más que nunca, no me quiero ir de acá, no quiero dejar la cancha”, expresó Messi, una frase que reflejó lo difícil que fue para el argentino cerrar este capítulo de su carrera.
Messi se despide de la Albiceleste como su máximo goleador, jugador con más partidos y máximo asistidor histórico: Copa América, Finalissima y, finalmente, el Mundial de Qatar 2022 fueron parte de un camino que convirtió al ‘10’ en una de las figuras más importantes de la historia del fútbol argentino.
Entre aplausos, Lionel Messi dijo adiós a la selección de Argentina dejando atrás una historia de 21 años, 208 partidos y una camiseta que, como él mismo expresó, fue “su sueño, su orgullo y su vida”.
Por: Angel Suris