Tiene 19 años. Se llama Yan Diomandé. Jugó su primera Copa del Mundo esta noche en el Lincoln Financial Field de Filadelfia, y cuando salió del campo, el defensor del Arsenal Piero Hincapié uno de los laterales izquierdos más cotizados de Sudamérica probablemente tardará un par de días en olvidar lo que vivió.
Cinco regates completados, cuatro ocasiones de gol generadas, una asistencia en el centro que terminó en el travesaño: así debutó en un Mundial el extremo del RB Leipzig, Costa de Marfil ganó 1-0 a Ecuador, pero la noticia más grande del Grupo E se llama de otra manera. En el partido de esta noche, Diomandé fue el jugador más incisivo sobre el campo desde el primer minuto. Arrancó por la derecha con una velocidad máxima registrada en la Bundesliga de 36.3 km/h una cifra que lo coloca entre los extremos más rápidos del fútbol europeo y cada vez que recibió el balón con espacio generó peligro inmediato.
La crónica del partido lo repite una y otra vez: fue el único de Costa de Marfil que se atrevió a hacer algo diferente cuando el marcador estaba 0-0 y el partido amenazaba con morir sin goles. Al minuto 52 centró con precisión quirúrgica para Elye Wahi, que se encontró con el travesaño. Al 57 desbordó en el área, se quitó a dos rivales y disparó solo para que el balón se marchara alto. Al 82 volvió a meterse solo entre los centrales ecuatorianos y no pudo terminar la jugada por un alargamiento en el último instante.
Piero Hincapié, el lateral izquierdo ecuatoriano valorado en 100 millones de euros por el Bayer Leverkusen, fue el encargado de marcar a Diomandé durante gran parte del encuentro. Fue un duelo asimétrico. Diomandé lo superó en velocidad en el primer tiempo, lo dejó atrás en el área en el segundo y terminó siendo el jugador con más regates completados del partido con cinco. El periodista y experto en mercado de fichajes Fabrizio Romano destacó las cifras del marfileño en redes sociales al término del partido, subrayando los cinco regates completados y las cuatro ocasiones generadas.