La Copa del Mundo 2026 suma su tercer escándalo migratorio en menos de 72 horas. Thomas Partey, mediocampista de 32 años del Villarreal y mejor jugador del mediocampo de Ghana, no podrá disputar el debut de las Black Stars ante Panamá el próximo miércoles 17 de junio.
Después de que el gobierno de Canadá rechazara su solicitud de visa, la FIFA lo confirmó este jueves en un comunicado oficial, mientras el jugador permanece en la base de entrenamiento del equipo en Boston, sin poder cruzar la frontera hacia el país coanfitrión.
«La FIFA puede confirmar que el jugador Thomas Partey no podrá viajar desde la base de concentración de Ghana en Boston, Estados Unidos, a Canadá para su primer partido ante Panamá el miércoles 17 de junio, ya que su solicitud de visado ha sido denegada por el gobierno canadiense. La FIFA no participa en los procesos de inmigración de los países anfitriones, incluida la adjudicación de visados«. Declaración de la FIFA a la revista deportiva The Athletic.
La razón detrás de la negativa canadiense es de naturaleza judicial. Partey enfrenta en el Reino Unido un proceso penal activo con siete cargos de violación y uno de agresión sexual presentados por cuatro mujeres, en relación con hechos que presuntamente ocurrieron entre 2020 y 2022. La Policía Metropolitana de Londres presentó los primeros cinco cargos en julio de 2025, a los que el jugador se declaró no culpable. En febrero de 2026 se añadieron dos nuevos cargos de violación, que Partey también rechazó en abril ante el tribunal. El juicio está fijado en el Tribunal de la Corona de Southwark, en Londres, y podría celebrarse en 2027.
La ausencia de Partey es un golpe sensible para Ghana. El mediocampista, nombrado vicecapitán por el seleccionador Carlos Queiroz para este Mundial, es el eje sobre el que se construye el juego de las Black Stars: su capacidad para recuperar balones, distribuir desde el centro del campo y frenar el juego rival no tiene reemplazo directo en el plantel. Exjugador del Atlético de Madrid y del Arsenal — club que lo contrató por 50 millones de euros en 2020 —, Partey llegó a la concentración en Washington D.C. el 4 de junio junto al resto del grupo y se trasladó luego a la base en Rhode Island sin que nadie anticipara que la frontera con Canadá sería un obstáculo.
Las autoridades de inmigración canadienses (IRCC) han sido tajantes en la justificación de su decisión, amparándose en una política que aplican, según sus propias palabras, sin excepciones. La normativa canadiense permite denegar la entrada a personas que enfrenten cargos penales activos en cualquier jurisdicción, aun cuando no haya condena firme.