La Selección de Panamá ya puso rumbo a su siguiente destino en el camino hacia la Copa Mundial de la FIFA 2026. Luego de la emocionante despedida vivida en el Estadio Rommel Fernández, los dirigidos por el técnico Thomas Christiansen partieron hacia Saint Louis, Estados Unidos, donde disputarán su último encuentro de preparación frente a la selección de Bosnia y Herzegovina antes del inicio de la máxima cita del fútbol mundial.
La afición panameña tuvo la oportunidad de despedir a sus mundialistas con una auténtica fiesta futbolera durante el encuentro ante República Dominicana. En un Estadio Rommel Fernández completamente entregado a su selección, los canaleros ofrecieron una actuación convincente que terminó con una contundente victoria, regalándole una última alegría a su gente antes de emprender la aventura mundialista. La conexión entre jugadores y aficionados quedó reflejada en una noche cargada de emoción, orgullo y esperanza.
Tras el compromiso, el conjunto nacional regresó a los trabajos en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo Luis «Matador» Tejada, donde realizó una sesión de entrenamiento a puertas cerradas. La práctica marcó el último entrenamiento de Panamá en suelo patrio antes de viajar hacia territorio estadounidense, afinando los últimos detalles tácticos y físicos de cara al duelo frente a Bosnia y Herzegovina.
Horas más tarde, el Aeropuerto Internacional de Tocumen se convirtió en escenario de una nueva muestra de apoyo para la selección nacional. Entre murgas, banderas, cánticos y bailes, decenas de aficionados acompañaron a los jugadores durante su partida, despidiéndolos con el entusiasmo que caracteriza a la fanaticada panameña. Ahora, Panamá afrontará su último examen previo al Mundial 2026 con la ilusión de todo un país que sueña con ver a los canaleros hacer historia en la máxima competición del fútbol internacional.