PANAMÁ GANA ANTE BOLIVIA Y QUEDA A UN PASO DE SER MEDALLISTA
La Selección Sub-17 de Panamá protagonizó una verdadera batalla de vida o muerte en los Juegos Suramericanos. Tras caer ante Paraguay en su debut con una actuación que dejó más dudas que certezas, los canaleros se veían obligados a ganar ante Bolivia para seguir con vida en el torneo y no dejar escapar la oportunidad de pelear por el metal. El margen de error era nulo y un tropiezo significaba la eliminación y el fin prematuro de la aventura suramericana. Con la espalda contra la pared y con el orgullo nacional en juego, los dirigidos por el cuerpo técnico panameño salieron al terreno de juego completamente transformados, con una mentalidad diferente, hambrientos de revancha y con la determinación de demostrar que la derrota ante los paraguayos no era el reflejo real de lo que este equipo es capaz de hacer sobre el césped.
El partido ante los bolivianos fue un encuentro intenso, lleno de tensión y emoción de principio a fin, con ambas selecciones dejándolo todo en el campo. Panamá tomó el control del marcador gracias a la figura estelar del encuentro, Thiago Chalmers, quien apareció en los momentos clave para anotar en dos ocasiones y poner un contundente 2-0 en el marcador que le dio aire y tranquilidad al equipo canalero. El doblete del delantero fue un despliegue de calidad, oportunismo y sangre fría, las mismas virtudes que necesitaba Panamá para salir airoso de un duelo tan exigente. Bolivia, sin embargo, demostró su carácter y no se rindió, descontando antes del pitazo final para poner los nervios a flor de piel en las gradas y en el banquillo panameño. Aun así, la resistencia y la organización defensiva de los canaleros fueron suficientes para aguantar el vendaval boliviano y cerrar el partido con un triunfo vital e inapelable por 2-1 que encendió la celebración entre jugadores, cuerpo técnico y aficionados.
Con la clasificación asegurada y la confianza plenamente recuperada tras el triunfo ante Bolivia, la Selección Sub-17 de Panamá mira ahora hacia adelante con buenas sensaciones, la cabeza en alto y la moral por las nubes. El próximo rival será nada menos que Argentina, uno de los grandes favoritos históricos del torneo y una selección acostumbrada a figurar entre los mejores del continente, pero los canaleros llegan al duelo con la convicción plena de que pueden competir de igual a igual ante cualquier equipo de Suramérica. La victoria ante Bolivia no solo les garantizó la continuidad en la competencia, sino que también les devolvió esa identidad y ese espíritu combativo que los caracteriza. El sueño de pelear por las medallas suramericanas está más vivo que nunca, y Panamá tiene el hambre, la actitud, la unión y la calidad individual para hacer historia en estos Juegos y dejar el nombre del país en lo más alto del fútbol joven del continente.