El Estadio Mariano Rivera ha demostrado, una vez más, que sus fanáticos locales rugen con fuerza por sus colores. Jornada tras jornada, la afición chorrerana ha convertido cada partido en casa en una verdadera fiesta, dejando claro que jugar en La Chorrera no es tarea fácil para ningún rival. Luego de un riguroso conteo, el Estadio Mariano Rivera se consolida como el epicentro del rugido más fuerte de los fanáticos en lo que va del Campeonato Juvenil 2026, alcanzando una histórica cifra de 28,817 aficionados, según datos oficiales de la Federación Panameña de Béisbol.
Las jornadas como locales han sido una clara muestra del respaldo incondicional de los seguidores vaqueros, quienes demuestran que “El West” se respeta y que su fanaticada es, hoy por hoy, la más abundante del país. Banderas, camisetas, cánticos y el tradicional ambiente chorrerano se apoderan del coloso cada vez que los Vaqueros saltan al terreno, creando una atmósfera imponente que impulsa al equipo desde el primer lanzamiento hasta el último out.
En este Campeonato Nacional Juvenil 2026, los Vaqueros del Oeste han hecho sentir el peso de la localía. Cada presentación en el Mariano Rivera se vive como un auténtico topón chorrerano, donde la pasión del público se mezcla con el compromiso del equipo por defender su casa y sus colores. El respaldo de la afición ha sido clave para mantener la fortaleza del equipo en casa y convertir el estadio en una verdadera fortaleza.
A los Vaqueros del Oeste aún les restan importantes jornadas de la ronda de ocho como locales, y todo apunta a que el espectáculo continuará creciendo. La fanaticada vaquera, fiel a su tradición, volverá a decir presente, llenando las graderías, haciendo sentir su apoyo incondicional y acompañando al equipo hasta el final en la lucha por seguir avanzando en el campeonato.