Lo que parecía un domingo tranquilo para ir a ver a la “Marea Roja” jugar, se convirtió en una tragedia para la familia de Leonel Vásquez, quien falleció en las gradas víctima de un ataque al corazón. Este hecho ocurrió el domingo 12 de mayo de 1991.
El panameño, de tan solo 20 años de edad, murió de un ataque al corazón mientras festejaba el primer gol que la Selección de Panamá le marcaba a Honduras, por la Copa de Naciones de la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf), en un encuentro que terminó con victoria panameña por 2-0.
Tras el lamentable suceso, fanáticos que se encontraban alrededor de Leonel intentaron socorrerlo mientras llegaba el equipo médico. Luego de recibir atención, fue trasladado al Hospital Santo Tomás, donde desgraciadamente se confirmó su fallecimiento. Los doctores dictaminaron que, por la combinación de emociones, pudo haberse producido el ataque al corazón que le ocasionó la muerte.
Leonel Vásquez era un joven noble y apasionado por el fútbol, que tuvo que abandonar sus estudios para poder trabajar y sacar adelante a su hermanita menor, de apenas 10 años de edad. Al momento de su fallecimiento, ambos vivían en un cuarto de madera ubicado en el sector 32 de Nuevo Veranillo, en San Miguelito.
Cortesía: Día a Día
Muchos fanáticos recuerdan este hecho cada vez que pisan el Estadio Rommel Fernández, e incluso le piden al “Fantasma del Rommel” que ayude a Panamá a conseguir la victoria.
El Fantasma del Rommel representa a un joven campesino que nació en los campos de la provincia de Veraguas, creció en los barrios y simboliza la pasión del distrito de San Miguelito por el fútbol. Este joven, con tan solo 20 años, reflejaba la emoción y el amor por la selección que todo panameño siente cuando juega la “Marea Roja”. Fue tanta la emoción que tuvo Leonel Vásquez al momento en que Dely Valdés marcó aquel primer gol a Honduras, que su corazón no resistió. Minutos después, Panamá selló la victoria.
Esta historia no es solo un mito, sino también una leyenda que trasciende en el fútbol panameño y en la historia del Rommel Fernández.
Hoy, cada vez que Panamá anota un gol en el Rommel, muchos dicen que es Leonel celebrando desde las gradas del cielo.