El Barcelona firmó una de sus noches más convincentes de la temporada al vencer 3-1 a un Atlético que llegaba lanzado. Con Pedri como faro y Raphinha encendido, el equipo de Flick remontó un partido de vértigo en el Camp Nou y envió un mensaje claro: el líder está de vuelta y va en serio.
El Barcelona jugó un partido muy emocionante contra el Atlético de Madrid. Antes del juego, el entrenador del Barça, Hansi Flick, estaba preocupado porque uno de sus jugadores más importantes, Frenkie de Jong, se enfermó y no podía jugar. Así que tuvo que cambiar los planes a última hora.
Al empezar el partido, pasó algo malo para el Atlético: un jugador llamado Johnny Cardoso se torció el tobillo y tuvo que salir. Pero aun así, el Atlético fue el primero en marcar. Álex Baena aprovechó un pase largo y metió el 0-1.
El Barça no se rindió. Raphinha, que corrió muchísimo todo el partido, estaba decidido a ayudar al equipo. Y lo logró gracias a una gran jugada de Pedri, que le dio un pase perfecto. Raphinha controló la pelota, se fue solo frente al portero y marcó el 1-1.
Después, el Barça jugó mejor. Pedri y Dani Olmo hacían pases muy buenos y confundían a la defensa del Atlético. En una de esas jugadas, Olmo recibió una falta dentro del área y el árbitro pitó penalti. Lewandowski lo quiso tirar, pero lamentablemente la pelota se fue demasiado alta y falló.
En la segunda parte, el partido se volvió todavía más loco. Los dos equipos atacaban sin parar. Pero otra vez apareció Pedri, que estaba jugando increíble. Se juntó con Dani Olmo y este metió el 2-1 para el Barcelona. Lastimosamente, Olmo se lesionó el hombro al finalizar la jugada.
El Atlético comenzó a atacar mucho para empatar, y el Barça tuvo que defender como pudo. Además, Pedri y Raphinha estaban tan cansados que tuvieron que salir del campo.
Cuando todo parecía que iba a terminar sufriendo, el Barça aprovechó un contraataque rápido en el tiempo extra. Rashford y Dro Fernández corrieron hacia adelante y se la dejaron a Ferran Torres, que marcó el 3-1 definitivo.
El Barça ganó un partido difícil, jugó con corazón y dejó claro que quiere seguir siendo líder.