Esta charla en donde la leyenda de la NBA confesó sus preocupaciones sobre la imagen que quedaría en la opinión pública tuvo lugar el 27 de septiembre de 2017 en Nueva York, en un hotel en Manhattan, en lo que fue la primera reunión entre Hehir y Jordan. “Eso es genial porque es una oportunidad. Tenemos 10 horas para pelar la cebolla y articular todas estas cosas que acabas de articular para mí”, le respondió el director.
Por otra parte, este mismo artículo escrito por Richard Deitsch se revela que Michael Jordan no pudo contener las lágrimas al término del séptimo episodio, cuando fue consultado sobre su intensidad para liderar, dejando una brutal explicación sobre su personalidad.
“Mira, ganar tiene un precio. Y el liderazgo tiene un precio. Así que arrastré a las personas cuando no querían ser arrastradas. Desafié a las personas cuando no querían que las desafiaran. Y gané ese derecho porque mis compañeros de equipo que vinieron después de mí no soportaron todas las cosas que soporté. Una vez que te unías al equipo, convivías con un cierto estándar con el que yo jugaba. Ahora, si eso significa que tuve que ir y patearte un poco el culo, entonces lo hice. Le preguntas a todos mis compañeros de equipo. Lo único sobre Michael Jordan fue que nunca me pidió que hiciera algo que no había hecho. Cuando la gente vea esto, van a decir: ‘Bueno, él no era realmente un buen tipo. Puede que sea un tirano’. Bueno, allá ellos. Porque nunca ganaron nada. Quería ganar, pero quería que otros ganaran para ser parte de eso también. Mira, no tengo que hacer esto. Solo lo estoy haciendo porque es quien soy. Así es como jugué. Esa era mi mentalidad. Si no quieres jugar de esa manera, no juegues de esa manera”, dice MJ en la serie.
Vía, infobae